El parque de viviendas de Casarrubuelos, compuesto por unas 1.240 unidades, presenta una tipología mixta. El casco antiguo cuenta con construcciones tradicionales, mientras que las zonas de expansión destacan por viviendas unifamiliares adosadas y pareadas construidas mayoritariamente entre finales de los 90 y la década de 2000.
Debido a la zona climática D3 (inviernos fríos y veranos calurosos), las viviendas construidas bajo el antiguo NBE-CT-79 suelen obtener calificaciones E o F. Sin embargo, los unifamiliares posteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006 suelen alcanzar letras C o D. Para mejorar la letra en Casarrubuelos, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de muros con aislamiento de lana de roca y la sustitución de ventanas de aluminio sencillo por rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, lo que puede reducir el consumo energético hasta en un 30%.
El marco normativo principal es el RD 390/2021 a nivel estatal, pero el registro se gestiona a nivel autonómico. En Madrid, el órgano encargado es la Dirección General de Descarbonización y Transición Energética. Es obligatorio registrar el certificado para que la etiqueta energética tenga validez legal ante terceros.
El proceso de registro conlleva el pago de una tasa administrativa que el técnico suele gestionar en nombre del propietario. Una vez registrado, se emite un código de registro único que debe figurar en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler. No realizar este registro invalida el documento y puede acarrear sanciones administrativas graves tanto para el propietario como para la inmobiliaria que lo publicite.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece un régimen sancionador estricto. En Casarrubuelos, las infracciones más comunes son publicitar la venta o alquiler de una casa en portales como Idealista o Fotocasa sin mostrar la calificación energética, lo que se considera una falta leve con multas de entre 300€ y 600€.
Las infracciones graves, como vender una propiedad sin entregar el certificado original al comprador, pueden elevar la multa hasta los 1.000€, mientras que falsear los datos del certificado se considera infracción muy grave con sanciones de hasta 6.000€. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino si no se le entregó la información energética obligatoria en el momento de la firma.