De acuerdo con el Real Decreto 390/2021, el certificado energético Carpio debe ser emitido por un técnico competente que posea la titulación académica y profesional habilitante para la redacción de proyectos de edificación o sus instalaciones térmicas. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades. Es imperativo que el profesional esté colegiado en su correspondiente colegio profesional, como el de Valladolid, para garantizar la validez del seguro de responsabilidad civil. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble, tomando medidas de las estancias, analizando la envolvente térmica (muros y techos) y revisando la caldera o sistemas de aire acondicionado. Elegir un técnico local asegura un conocimiento profundo de la tipología constructiva habitual en la comarca de Medina, optimizando la calificación obtenida.
El parque de viviendas en Carpio, que suma aproximadamente 637 unidades, presenta una tipología mixta donde predominan las casas de pueblo unifamiliares y algunas promociones de viviendas en altura de finales del siglo XX. Debido a su ubicación en la zona climática D3, las viviendas construidas antes de la implantación del Código Técnico de la Edificación (2007) suelen obtener calificaciones entre la E y la G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento térmico en muros de carga antiguos y ventanas de vidrio sencillo. Para mejorar la letra en el certificado energético Carpio, las intervenciones más efectivas en esta zona son el trasdosado de fachadas con aislante mineral y la sustitución de carpinterías por sistemas con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo. Las viviendas de obra nueva o rehabilitadas integralmente pueden alcanzar niveles B o incluso A si incorporan aerotermia o biomasa.
La normativa que regula la eficiencia energética en España es el RD 390/2021, que transpone directivas europeas para reducir el consumo de energía. En nuestra región, el organismo encargado de gestionar estas certificaciones es el Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León, dependiente de la Dirección General de Energía y Minas. Este registro es 100% digital, lo que agiliza la obtención de la etiqueta oficial. Una vez registrado el documento firmado por el técnico, se genera un código de registro único y la etiqueta energética, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Es fundamental que la etiqueta esté vigente (tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación es G, en cuyo caso es de 5 años) para cualquier operación de compraventa o arrendamiento público o privado.
No disponer del certificado energético Carpio cuando es obligatorio puede acarrear graves consecuencias económicas y jurídicas según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en tres niveles: leves (300€ a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del registro. Además de las multas, el contrato de alquiler podría ser impugnado y el comprador podría exigir una compensación por daños y perjuicios al descubrir que la vivienda consume más energía de la esperada. En Carpio, el control en portales inmobiliarios es estricto, por lo que tramitar el CEE es la mejor inversión para evitar sanciones administrativas.