El parque de viviendas de Carballeda de Avia, compuesto por unas 1.292 unidades, presenta una tipología predominantemente unifamiliar y rural, con una edad media que a menudo supera los 40 años en el núcleo tradicional. Debido a esto, la calificación más frecuente en la zona oscila entre las letras E y G. Las viviendas construidas antes de la normativa de 1979 carecen habitualmente de aislamiento en cámaras de aire, lo que penaliza la nota. Sin embargo, en rehabilitaciones recientes o viviendas posteriores al año 2007 (CTE), es posible alcanzar letras D o C. Para mejorar la eficiencia en Carballeda de Avia, las medidas más efectivas suelen ser la sustitución de carpinterías antiguas por sistemas de rotura de puente térmico y la actualización de calderas de gasoil por equipos de aerotermia o biomasa, aprovechando los recursos de la zona.
En la comunidad autónoma de Galicia, el órgano encargado de gestionar y supervisar los certificados es el INEGA (Instituto Enerxético de Galicia). Toda certificación energética realizada en Carballeda de Avia debe ser inscrita obligatoriamente en este registro público para que tenga validez legal. La normativa autonómica complementa al estatal RD 390/2021, exigiendo que la etiqueta energética esté siempre visible en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler. La tasa administrativa actual en Galicia para viviendas unifamiliares o pisos individuales es de 5 euros. Es vital que el propietario conserve el documento original y el justificante de registro, ya que serán solicitados por el notario en el momento de la firma de la escritura o por el inquilino al formalizar el contrato de arrendamiento.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético en Carballeda de Avia puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves. Una infracción leve, como anunciar la venta de una casa en portales como Idealista o Fotocasa sin mencionar la calificación energética, puede suponer multas de entre 300 y 600 euros. Las sanciones graves, como vender un inmueble sin entregar el certificado al comprador, pueden alcanzar los 1.000 euros, mientras que el falseamiento de datos puede llegar hasta los 6.000 euros. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el receptor del inmueble por falta de información esencial sobre la eficiencia energética.