Según lo establecido en el RD 390/2021, el certificado energético en Canena debe ser realizado exclusivamente por técnicos competentes. Estos profesionales son arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores o ingenieros con la titulación y colegiación necesaria para firmar proyectos de edificación o instalaciones térmicas. Un técnico cualificado en la provincia de Jaén garantiza que la toma de datos durante la inspección al inmueble sea precisa, midiendo fachadas, analizando la carpintería exterior y revisando sistemas de climatización como calderas o aire acondicionado. Contratar a un técnico colegiado no solo asegura la validez legal del documento ante notaría, sino que proporciona al propietario recomendaciones de mejora reales y personalizadas para reducir el consumo energético de su propiedad.
El parque de viviendas de Canena cuenta con aproximadamente 1.014 unidades, caracterizándose por una mezcla de viviendas unifamiliares tradicionales y algunas promociones de construcción más reciente. Debido a que gran parte de la edificación es anterior a la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación de 2007, la calificación energética más habitual en la zona oscila entre las letras E y G. La zona climática D3 de Canena implica inviernos fríos y veranos calurosos, lo que penaliza a las viviendas con escaso aislamiento en muros o ventanas de vidrio sencillo. En inmuebles rehabilitados o de obra nueva, es posible alcanzar niveles C o B. Para mejorar la letra en Canena, las intervenciones más eficaces suelen ser la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y la instalación de sistemas de aerotermia o biomasa, muy comunes en la provincia de Jaén.
La normativa que regula el certificado energético en Canena se fundamenta en el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito autonómico, la Junta de Andalucía gestiona el Registro de Certificados Energéticos de Andalucía a través de la Consejería competente en materia de energía. Es obligatorio que cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler incluya la etiqueta energética. Una vez que el técnico registra el documento en el sistema PUEA, se emite la etiqueta oficial que tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Este documento es custodiado por el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, formando parte de la estrategia estatal para la descarbonización del parque edificado antes de 2050.
Carecer del certificado energético en Canena puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar la vivienda sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del certificado. Además de la multa, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el interesado, provocando problemas legales innecesarios. En un mercado con viviendas destinadas al alquiler residencial o vacacional, la inspección administrativa es cada vez más rigurosa para garantizar los derechos de los consumidores.
Además del certificado energético, los propietarios en Canena con edificios de más de 50 años deben considerar la realización de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Estos documentos son complementarios y aseguran tanto la seguridad estructural como la eficiencia energética global del bloque. Realizar estos trámites de forma conjunta puede facilitar el acceso a subvenciones de la Unión Europea para la rehabilitación energética, como los fondos Next Generation, que permiten costear gran parte de las reformas necesarias para mejorar la letra de su etiqueta energética.