De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales e ingenieros técnicos. Para un certificado energético en Campisábalos, es vital que el profesional esté colegiado y disponga de un seguro de responsabilidad civil vigente. La normativa prohíbe taxativamente la emisión de certificados sin una previa inspección al inmueble. El técnico debe desplazarse físicamente para medir la envolvente térmica, comprobar la orientación de la fachada y verificar el estado de las calderas o sistemas de climatización. La profesionalidad del técnico garantiza no solo la legalidad del trámite, sino también que las propuestas de mejora de eficiencia energética sean realistas y útiles para el propietario.
El parque de viviendas de Campisábalos, compuesto por unas 157 unidades, presenta retos específicos. Al ser un núcleo rural con una altitud considerable, muchas construcciones son anteriores a 1980, lo que suele resultar en calificaciones energéticas E, F o G debido a la falta de aislamiento térmico en cubiertas y muros de piedra. En estas viviendas, la demanda de calefacción es muy alta por la zona climática D3. Sin embargo, en rehabilitaciones recientes donde se han sustituido ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, es posible alcanzar una letra D. Para las escasas viviendas de obra nueva o reformas integrales que incorporan aerotermia o biomasa, la calificación puede subir a niveles B o A. Las mejoras más efectivas en esta zona de Guadalajara suelen ser el trasdosado interior de muros y el aislamiento de techos bajo cubierta.
La normativa que regula el CEE Campisábalos emana del marco estatal del Real Decreto 390/2021 y se gestiona a través de la Dirección General de Transición Energética de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El registro oficial es obligatorio para que la etiqueta energética Campisábalos tenga validez legal ante terceros. Una vez el técnico registra el archivo XML generado por el software de certificación, la administración emite un justificante y la etiqueta definitiva que incluye el código de registro. Este código debe figurar en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler. Fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que el certificado tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa.
No disponer del certificado energético en Campisábalos al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como no mencionar la calificación en portales inmobiliarios como Idealista o Fotocasa, conllevan multas de 300 a 600 euros. Las infracciones graves, como vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario, pueden alcanzar los 1.000 euros. Por último, falsear el resultado del certificado se considera una infracción muy grave con multas de hasta 6.000 euros. En una localidad pequeña con un creciente interés por el turismo rural, la inspección administrativa suele ser rigurosa para asegurar que los alojamientos cumplen con los estándares de eficiencia declarados.