Solo los técnicos competentes autorizados por el RD 390/2021 pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales e ingenieros de edificación colegiados. Para una localidad como Brime de Sog, es fundamental contar con un profesional que conozca la arquitectura tradicional de la comarca de Benavente y Los Valles. El técnico debe realizar obligatoriamente una inspección al inmueble para tomar medidas de las estancias, verificar el aislamiento de fachadas, analizar la carpintería exterior y revisar el tipo de caldera o sistemas de climatización. La profesionalidad del técnico asegura no solo el cumplimiento legal, sino también una calificación realista que no perjudique el valor de mercado de la vivienda.
El parque de viviendas en Brime de Sog, compuesto por unas 159 unidades, es mayoritariamente de tipología unifamiliar con una antigüedad media superior a los 40 años. Debido a que gran parte de las construcciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética más habitual oscila entre las letras E y G. Las viviendas construidas antes de 1980 suelen carecer de aislamiento en cámara de aire, lo que penaliza la nota final. Para mejorar la eficiencia en esta zona climática C1, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con lana de roca y la sustitución de antiguas calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, que pueden elevar la calificación hasta dos letras, incrementando el valor del inmueble hasta un 10%.
La normativa que rige este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las directrices de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de gestionar los certificados es el EREN (Ente Regional de la Energía de Castilla y León). Una vez que el técnico registra el archivo XML generado, la administración emite la etiqueta energética oficial. Es importante recordar que el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. La custodia del documento original corresponde al propietario, quien debe entregarlo al comprador o mostrarlo al arrendatario según lo estipulado por el Ministerio para la Transición Ecológica.
No disponer del certificado energético vigente para anunciar, vender o alquilar una vivienda en Brime de Sog conlleva riesgos legales y económicos importantes. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicar el anuncio de venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear el resultado del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente al no cumplirse un requisito esencial de información al consumidor.