La normativa española, bajo el paraguas del RD 390/2021, estipula que solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos (aparejadores) e ingenieros de diversas especialidades. En Barcial del Barco, es fundamental que el técnico esté colegiado y posea un seguro de responsabilidad civil vigente. La labor del profesional consiste en realizar una inspección presencial al inmueble para verificar elementos constructivos, cerramientos, orientaciones y sistemas de climatización. Es importante recordar que el uso de técnicos locales o con experiencia en la provincia de Zamora garantiza un conocimiento profundo de las tipologías constructivas tradicionales de la zona, lo que se traduce en un certificado más preciso y ajustado a la realidad del parque de 172 viviendas del municipio.
El parque de viviendas en Barcial del Barco, compuesto mayoritariamente por 172 unidades de tipología unifamiliar y casas de pueblo, presenta características térmicas singulares. Gran parte de estas construcciones son anteriores a la normativa de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas bajas, predominantemente letras E, F o G. Esto se debe a la falta de aislamiento en muros de piedra o ladrillo macizo y a carpinterías antiguas. Sin embargo, las viviendas que han sido rehabilitadas con ventanas de doble cristal o sistemas de calefacción mediante biomasa o aerotermia pueden alcanzar niveles D o C. En esta zona climática D3, las mejoras que más impacto tienen en la nota final son el trasdosado de fachadas con aislante térmico y la sustitución de calderas de gasoil por equipos de alta eficiencia, permitiendo un ahorro en las facturas de energía de hasta un 40%.
El marco normativo que regula la certificación en Barcial del Barco es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Ente Público Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Este organismo es el encargado de supervisar el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro para que tenga validez legal ante terceros. Una vez registrado, se emite la etiqueta energética, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Fuentes oficiales como el IDAE subrayan la importancia de este registro para el control estadístico y la promoción de la rehabilitación energética en el medio rural.
No disponer del certificado energético en Barcial del Barco puede acarrear graves consecuencias económicas y legales. Según la Ley 8/2013, las infracciones se dividen en tres niveles: las leves (multas de 300€ a 600€) por anunciar una vivienda sin mencionar su calificación; las graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o inquilino; y las muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del documento. En una localidad pequeña, el control suele intensificarse en las transacciones notariales, donde el registrador de la propiedad exigirá el certificado para inscribir la venta. Además, los contratos de alquiler que no incluyan la etiqueta energética pueden ser objeto de sanciones si el inquilino denuncia la carencia del documento, invalidando incluso cláusulas del contrato relacionadas con los gastos de suministros.