El parque inmobiliario de Ajofrín, compuesto por unas 1.135 unidades, presenta una tipología mixta. Predominan las viviendas unifamiliares de autoconstrucción y casas tradicionales de pueblo, muchas de ellas edificadas antes de la entrada en vigor de la NBE-CT 79. Por este motivo, es frecuente encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G, debido principalmente a la ausencia de aislamiento térmico en cámaras de aire y ventanas de vidrio sencillo.
Sin embargo, las promociones más recientes y las viviendas rehabilitadas bajo el Código Técnico de la Edificación (post-2007) suelen alcanzar letras C o D. Para mejorar la nota en Ajofrín, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con lana de roca o poliestireno, y la sustitución de antiguas calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, aprovechando el clima soleado de la meseta toledana.
La tramitación del Certificado de Eficiencia Energética (CEE) en Ajofrín se rige por la normativa estatal del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, pero su gestión práctica depende de la Dirección General de Transición Energética de Castilla-La Mancha. El registro es estrictamente telemático y requiere el pago de una tasa pública que actualmente se sitúa en torno a los 16,29 euros para viviendas individuales.
Una vez registrado, el propietario recibe la Etiqueta Energética oficial, que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario en portales inmobiliarios. Este registro tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la actualización normativa más reciente. Es fundamental conservar el justificante de registro, ya que el notario lo exigirá el día de la firma de la escritura.
Carecer del certificado energético para vender o alquilar un piso o casa en Ajofrín puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear el resultado del certificado o actuar como técnico certificador sin cumplir los requisitos legales.
Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y la venta podría paralizarse en la notaría, generando retrasos y costes adicionales evitables con una gestión a tiempo.