Abegondo se caracteriza por un parque inmobiliario de 3.167 unidades donde predominan las viviendas unifamiliares y casas de campo. Debido a que una gran parte de estas construcciones son anteriores al año 2007, la calificación energética más habitual suele situarse entre las letras E y G. Las viviendas unifamiliares aisladas suelen tener mayores pérdidas energéticas por sus cuatro fachadas expuestas, especialmente si no han renovado sus cerramientos. En la zona climática C1, las mejoras que más impacto tienen en la nota final son la instalación de sistemas de aerotermia y el trasdosado de muros con aislamiento de lana de roca. Por el contrario, las promociones de obra nueva o rehabilitaciones integrales suelen alcanzar niveles B o C, optimizando el consumo mensual de energía de forma notable.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, mientras que en el ámbito autonómico la competencia recae en el INEGA (Instituto Enerxético de Galicia). Este organismo es el encargado de gestionar el registro público de certificados y de emitir la etiqueta energética oficial que el propietario debe mostrar en cualquier anuncio publicitario. Las fuentes oficiales, como el Ministerio para la Transición Ecológica, recalcan que el registro es obligatorio para que el certificado tenga validez legal ante notario. En Galicia, la tasa de inscripción para viviendas unifamiliares o pisos individuales consta de una parte fija mínima de 5€, a la que se suma un pequeño variable por metro cuadrado de superficie construida, asegurando así la trazabilidad y control de la eficiencia del parque edificado.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece un régimen sancionador estricto. En Abegondo, no disponer de un certificado vigente al anunciar una propiedad puede acarrear multas leves de entre 300€ y 600€. Si se vende o alquila un inmueble sin entregar el certificado al nuevo usuario, la infracción se considera grave, con multas que oscilan entre 601€ y 1.000€. Las infracciones muy graves, como falsear el resultado de la calificación, pueden llegar hasta los 6.000€. Dado que el control por parte de los portales inmobiliarios y las notarías de A Coruña es cada vez más riguroso, tramitar el certificado energético es una inversión mínima comparada con el riesgo legal y económico que supone su ausencia.