El parque de viviendas de A Laracha, compuesto por más de 6.000 unidades, presenta una tipología mixta. En el centro urbano predominan los bloques de pisos construidos mayoritariamente entre 1980 y 2010, mientras que en las zonas periféricas abundan las viviendas unifamiliares de diversas épocas. Debido a la zona climática C1, las viviendas anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006 suelen obtener calificaciones E o F, principalmente por falta de aislamiento en fachadas y ventanas de vidrio sencillo. Por el contrario, las promociones más recientes o aquellas que han sustituido sus carpinterías por sistemas de rotura de puente térmico y doble acristalamiento suelen alcanzar niveles C o D. Para mejorar la letra en esta zona, las intervenciones más efectivas suelen ser la instalación de calderas de condensación o sistemas de aerotermia, así como el trasdosado interior de muros para combatir la humedad y el frío característicos de la comarca de Bergantiños.
El marco normativo que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, pero su gestión práctica recae sobre la administración autonómica. En Galicia, el organismo competente es el INEGA (Instituto Enerxético de Galicia), que gestiona el Rexistro de Certificados de Eficiencia Enerxética de Edificios. Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante una venta o alquiler. El propietario es el responsable legal de encargar y conservar este documento, cuya vigencia es de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Toda la información recabada se integra en la base de datos del Ministerio para la Transición Ecológica, permitiendo a la administración supervisar el cumplimiento de los objetivos de descarbonización del parque edificado español.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético en A Laracha puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler de una vivienda en portales inmobiliarios sin mencionar la calificación energética, pueden suponer multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como no entregar el certificado al comprador o arrendatario, oscilan entre 601€ y 1.000€. En los casos más severos de falseamiento de datos, las multas pueden alcanzar los 6.000€. Además de la sanción económica, la ausencia del certificado puede paralizar una firma ante notario o permitir que el inquilino rescinda el contrato de alquiler por incumplimiento de los requisitos legales del propietario.
Además del certificado energético, los propietarios en A Laracha pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad de su inmueble. Para edificios de más de 50 años, es obligatoria la realización del Informe de Evaluación de los Edificios (IEEG) en Galicia, que incluye la inspección técnica de la estructura y la accesibilidad. Asimismo, si está pensando en realizar una reforma para mejorar su calificación, le recomendamos consultar las ayudas del programa de rehabilitación energética de la Xunta, que pueden cubrir gran parte del coste de las mejoras en aislamiento o eficiencia de sistemas térmicos.