De acuerdo con el RD 390/2021, el certificado de eficiencia energética A Guarda debe ser realizado exclusivamente por técnicos competentes que posean la titulación académica habilitante, tales como arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos. En nuestra red contamos con profesionales colegiados en la provincia de Pontevedra que conocen profundamente la normativa autonómica y las particularidades del parque edificatorio guardés. La labor del técnico incluye obligatoriamente la inspección al inmueble, donde se verifican elementos críticos como el envolvente térmico, el tipo de vidrios, la orientación y la eficiencia de los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria. Elegir un técnico cualificado no solo evita sanciones, sino que proporciona recomendaciones de mejora reales que pueden revalorizar su propiedad en el mercado inmobiliario del Baixo Miño.
A Guarda cuenta con un parque inmobiliario diverso que suma 6.855 unidades. Gran parte de la edificación en el casco urbano y las zonas de expansión como las proximidades del puerto datan de las décadas de 1970 a 1990, lo que suele traducirse en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Esto se debe a la ausencia de aislamientos térmicos en cámaras de aire y al uso de carpinterías de aluminio sencillo. Sin embargo, las viviendas unifamiliares de piedra, muy comunes en las parroquias periféricas, presentan una inercia térmica elevada que, si se combina con ventanas de rotura de puente térmico, pueden alcanzar niveles D. En las promociones de obra nueva post-2007, es habitual encontrar etiquetas B o C. Para mejorar la letra en la zona climática D3, las acciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con lana de roca y la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia, dada la humedad ambiental de la zona.
En Galicia, la gestión de los certificados energéticos está centralizada en el INEGA (Instituto Enerxético de Galicia), dependiente de la Xunta. El marco legal se apoya en el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional y en el Decreto 128/2016 a nivel autonómico. El registro es obligatoriamente telemático y requiere la firma electrónica del técnico competente. Una vez registrado el documento, se genera la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental que el propietario conserve el documento original y el justificante de registro, ya que serán exigidos por el notario en caso de venta o por el arrendatario en contratos de alquiler. Las fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y el IDAE supervisan que estos procesos cumplan con los objetivos de descarbonización para 2050.
No disponer del certificado energético en A Guarda al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en tres niveles: leves (300€ a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del certificado. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el comprador si se demuestra que no se entregó la documentación obligatoria. Dada la creciente oferta de alquiler turístico en A Guarda, la inspección de consumo y turismo es cada vez más rigurosa con la presencia de la etiqueta energética en los anuncios de portales inmobiliarios.