. Las medidas se presentan como opciones a estudiar, no como una predicción para cualquier vivienda.
La forma fiable de decidir: partir de los datos reales del inmueble, modelar las medidas con un procedimiento reconocido y comparar los indicadores antes de ejecutar la obra. El certificado incluye recomendaciones, pero el proyecto y el presupuesto deben comprobar viabilidad técnica, económica y administrativa.
Qué determina la calificación
La letra resume indicadores calculados bajo condiciones normalizadas. Intervienen, entre otros factores, la zona climática, la geometría y orientación, los cerramientos, los huecos, los puentes térmicos, la ventilación, los sistemas de calefacción, refrigeración y agua caliente, y la contribución renovable.
Por eso dos viviendas con la misma reforma pueden obtener resultados diferentes. El consumo real de las facturas tampoco equivale directamente a la calificación: depende además de los hábitos, la ocupación y las condiciones de uso.
1. Mejorar la envolvente térmica
Reducir pérdidas y ganancias no deseadas puede disminuir la demanda de calefacción y refrigeración. Las actuaciones que merece la pena estudiar incluyen:
- aislamiento de fachadas, cubiertas y suelos en contacto con espacios no acondicionados o el terreno;
- tratamiento de puentes térmicos y encuentros constructivos;
- mejora o sustitución de ventanas, vidrios, marcos y cajones de persiana;
- control de infiltraciones, manteniendo la ventilación necesaria y la calidad del aire interior; y
- protecciones solares adecuadas a la orientación y al clima.
El IDAE publica guías técnicas de rehabilitación de la envolvente. La solución concreta debe evitar condensaciones, humedades y otros efectos que no se resuelven eligiendo un aislante solo por su espesor.
2. Revisar las instalaciones térmicas
La mejora puede venir de sustituir equipos ineficientes, adaptar potencias, aislar redes, equilibrar la distribución, mejorar la regulación o incorporar sistemas de mayor rendimiento. La alternativa adecuada depende del edificio y de la energía disponible.
La sustitución de una caldera por una bomba de calor, por ejemplo, no garantiza una letra concreta: hay que comprobar rendimiento estacional, temperaturas de trabajo, emisores, demanda, producción de agua caliente y condiciones climáticas.
3. Control, regulación y mantenimiento
Termostatos, zonificación, válvulas y una regulación coherente pueden evitar consumos innecesarios. El mantenimiento recupera prestaciones cuando existe suciedad, desequilibrio o funcionamiento defectuoso, aunque no toda intervención de mantenimiento cambia por sí misma los datos que utiliza la certificación.
4. Incorporar energías renovables cuando sean viables
La energía solar térmica, la fotovoltaica, la biomasa o las bombas de calor pueden reducir el consumo de energía primaria no renovable. La cubierta disponible, las sombras, la comunidad de propietarios, el régimen urbanístico y la compatibilidad con el sistema existente condicionan la decisión.
5. Simular antes de contratar la obra
- Reúne el certificado vigente, planos, datos de cerramientos e instalaciones y facturas de las obras anteriores.
- Comprueba el inmueble; un dato asumido de forma optimista puede distorsionar el resultado.
- Modela por separado cada medida y combinaciones razonables con el mismo procedimiento reconocido.
- Compara demanda, consumo de energía primaria no renovable, emisiones, coste y condiciones de ejecución.
- Verifica licencias, permisos de la comunidad, seguridad, salubridad y exigencias del Código Técnico.
Cuándo actualizar el certificado
El artículo 13.3 del Real Decreto 390/2021 permite al propietario actualizarlo voluntariamente cuando hayan cambiado aspectos del edificio o parámetros que puedan modificar la calificación. Para determinadas ayudas o deducciones se exige comparar certificados anterior y posterior en los términos de su convocatoria o norma fiscal.
La nueva certificación también exige la visita del técnico competente. La gestión por internet no sustituye la comprobación presencial del inmueble.
Qué afirmaciones conviene desconfiar
- «Cambiar ventanas siempre sube una letra».
- «El aislamiento insuflado ahorra exactamente un 30 %».
- «Una vivienda con letra mejor se vende un porcentaje fijo más cara».
- «Instalar LED mejora la letra de cualquier vivienda».
- «Con una medida concreta llegarás a A o B» sin haber modelado el inmueble.
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